La fundación reivindica el derecho al trabajo como herramienta de inclusión, recuperación y participación social durante un Curso de Verano de EHU, que reúne a personas expertas, instituciones, empresas y personas trabajadoras
Eragintza conmemora su 35 aniversario reafirmando el compromiso que ha guiado su labor desde su creación en 1991: acompañar a las personas con problemas de salud mental en sus procesos de inserción sociolaboral y defender su derecho a acceder a un empleo de calidad.
En el marco de esta efeméride, la fundación ha organizado un Curso de Verano que ha reunido a profesionales del ámbito jurídico, sanitario, académico, empresarial e institucional con un objetivo común: reflexionar sobre los retos de la inserción laboral y seguir construyendo respuestas compartidas que garanticen el acceso al empleo de las personas con problemas de salud mental.
Durante la jornada, se destacó que estos 35 años han servido para confirmar una convicción que ha estado presente desde el nacimiento de la entidad: las personas con problemas de salud mental pueden trabajar, quieren trabajar y lo hacen con éxito cuando cuentan con oportunidades y apoyos adecuados. Esta realidad se refleja también en los resultados alcanzados por la fundación. Solo durante 2025, Eragintza gestionó 232 contratos laborales, de los cuales 78 correspondieron a empleo ordinario y 154 a empleo protegido, cifras que evidencian el potencial de las personas con problemas de salud mental y la importancia de generar oportunidades de acceso al mercado laboral.
El empleo, un factor clave para la recuperación
A lo largo de su trayectoria, Eragintza ha comprobado que el empleo representa mucho más que una fuente de ingresos. Un trabajo de calidad favorece la autonomía, fortalece la autoestima, amplía las relaciones sociales, aporta estabilidad y seguridad y permite a las personas construir un proyecto de vida propio.
La experiencia de la fundación demuestra que el acceso al empleo contribuye de forma decisiva a los procesos de recuperación y a que las personas pasen de ser identificadas exclusivamente por su enfermedad a convertirse en protagonistas de su desarrollo personal y profesional.
Un reto pendiente para la sociedad
Pese a los avances logrados, las personas con problemas de salud mental continúan siendo el colectivo con las tasas de empleo más bajas entre todos los perfiles de discapacidad. Esta realidad responde, en gran medida, al desconocimiento que todavía existe sobre la salud mental y al estigma que sigue condicionando las oportunidades laborales de muchas personas.
Desde la fundación recuerdan que el derecho al trabajo debe ser una realidad efectiva para todas las personas y hacen un llamamiento a seguir eliminando las barreras que dificultan la plena inclusión laboral.
Un espacio para compartir conocimiento y generar alianzas
El Curso de Verano incidió en tres grandes objetivos: reivindicar el derecho al trabajo como un elemento esencial para la ciudadanía plena; poner en valor, desde la evidencia científica y la experiencia profesional, el impacto positivo del empleo de calidad en la salud mental; y fortalecer la colaboración entre empresas, administraciones públicas, entidades sociales y universidad para responder conjuntamente a este desafío.
El programa abordó estas cuestiones desde diferentes perspectivas. En la primera parte de la jornada, la profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad del País Vasco, Naiara Rodríguez Elorrieta, analizó el derecho al trabajo de las personas con discapacidad por problemas de salud mental desde el ámbito jurídico, mientras que la catedrática de Psiquiatría de la Universidad del País Vasco y jefa del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Gasteiz, Ana González Pinto, profundizó en los impactos positivos del empleo de calidad en la salud de las personas con enfermedad mental.
Tras el descanso, el encuentro continuó con una mesa dedicada a conocer experiencias de empresas, organizaciones e instituciones comprometidas con la inserción laboral de personas con problemas de salud mental: EHLABE (Pablo Moratalla), LAVANINDU ( Gorka Rojas), Arteche (Keltze Elorriaga), LANBIDE (Maite Martinez) , Dirección General de Empleo de la DFB (Susana Gonzalez). La jornada concluyó con el espacio más esperado: el testimonio de personas trabajadoras que han participado en los programas de Eragintza y que compartieron cómo el empleo ha transformado sus vidas, demostrando que detrás de cada contrato existe una historia de esfuerzo, oportunidades y superación.
Renovar el compromiso con el futuro
Este 35 aniversario representa para Eragintza mucho más que una mirada al camino recorrido, siendo una oportunidad para renovar su compromiso con un futuro en el que el empleo deje de ser una barrera para las personas con problemas de salud mental y se consolide como una herramienta de inclusión social, recuperación y participación plena. La fundación agradeció la implicación de las personas ponentes, empresas, instituciones colaboradoras y profesionales, estudiantes, asistentes, destacando que solo desde el trabajo conjunto será posible seguir avanzando hacia una sociedad más inclusiva, donde el talento y las capacidades de las personas prevalezcan sobre cualquier estigma.





